¿Qué es la drogadicción?
La drogadicción es una enfermedad crónica que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo o incontrolable de la droga a pesar de las consecuencias perjudiciales que acarrea y los cambios que causa en el cerebro, los cuales pueden ser duraderos. Estos cambios en el cerebro pueden generar las conductas dañinas que se observan en las personas que se drogan. La drogadicción es también una enfermedad con recaídas. La recaída ocurre cuando una persona vuelve a consumir drogas después de haber intentado dejarlas.
¿Cómo se usan los medicamentos en el tratamiento de la drogadicción?
Los medicamentos se pueden utilizar para controlar los síntomas de abstinencia, evitar la recaída y tratar otros trastornos concurrentes.
Abstinencia. Los medicamentos ayudan a suprimir los síntomas de abstinencia durante la desintoxicación. La desintoxicación no es por sí misma "tratamiento", es solo el primer paso del proceso. Los pacientes que no reciben ningún tratamiento después de la desintoxicación por lo general vuelven a consumir drogas. Un estudio de instituciones dedicadas al tratamiento de la adicción reveló que en casi el 80% de las desintoxicaciones se utilizaron medicamentos (SAMHSA, 2014). También se están empleando dispositivos para aliviar los síntomas de abstinencia. En noviembre del 2017, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration, FDA) agregó una nueva indicación para un dispositivo de estimulación electrónica, el NSS-2 Bridge, para su uso como elemento de ayuda para atenuar los síntomas de abstinencia de los opioides. Este dispositivo se coloca detrás de la oreja y envía pulsos eléctricos para estimular ciertos nervios cerebrales.
Prevención de la recaída. Los pacientes pueden tomar medicamentos para ayudar a reestablecer la función normal del cerebro y reducir los deseos intensos de consumir la droga. Existen medicamentos para tratar la adicción a los opioides (heroína, analgésicos recetados), al tabaco (nicotina) y al alcohol. Los científicos están desarrollando otros medicamentos para tratar la adicción a los estimulantes (cocaína, metanfetamina) y al cannabis (marihuana). Quienes consumen más de una droga—algo muy común—necesitan tratamiento para todas las sustancias que consumen.
Las 5 causas principales de la drogadicción
1- Baja autoestima
Considerada por algunos la principal causa de cualquier tipo de adicción, la baja autoestimaes un factor clave en la drogadicción.
Un individuo con baja autoestima no se preocupa por los efectos nocivos de su conducta. También tiende a aislarse socialmente, por lo que es difícil que reciba la ayuda que pueda requerir.
2- Depresión
La depresión causada por algún trauma o desatención en el hogar puede llevar a la persona a consumir sustancias que le hagan olvidar, al menos por poco tiempo, esa situación traumática.
Se busca el sentido de la propia vida en la sensación placentera que producen las drogas, aunque esta sensación es fugaz.
3- Automedicación
Cuando se decide qué tomar en casos de dolencias o enfermedades, también es común que se decida la dosis y la frecuencia de ese consumo.
Este hecho hace más posible que se produzca una dependencia de dicha sustancia, la cual deriva en adicción.
4- Entorno disfuncional
Un ambiente social favorable al consumo de drogas tiende a relacionarse con el abuso en ese consumo: los drogadictos suelen ser personas que crecieron en hogares con drogadictos.
También puede favorecer esta adicción pertenecer a un equipo deportivo, una etnia o a un gremio específico, en donde ocurre presión por parte del grupo social.
La mayoría de las veces el consumo de drogas se inicia en la adolescencia, por lo que es común encontrar que la falta de atención y afecto en esta etapa desencadena la adicción a alguna droga.
Incluso a veces se comienza con una experimentación del adolescente sin supervisión fraterna.
5- Predisposición genética
Aunque las investigaciones aún no son conclusivas, se sospecha que la drogadicción implica un componente hereditario.
Hay quienes creen que los genes, junto con influencias ambientales, constituyen la mitad de la vulnerabilidad de una persona a la drogadicción.
Hay estudios de gemelos que ofrecen indicios a este respecto. No obstante, la totalidad de las secuencias de genes que participan en este caso no han sido identificadas.
Las 5 consecuencias principales de la drogadicción
1- Pérdida de la salud física
La merma en la salud física es de las primeras consecuencias de la adicción a las drogas. La disminución del apetito derivará en una importante pérdida de peso.
El sistema sanguíneo también resulta afectado por la sobreexcitación. Regularmente los individuos adictos experimentan alucinaciones y compulsiones paranoicas.
El abuso en el consumo de drogas también deja secuelas en el cerebro, produciendo rezago cognitivo.
2- Propagación de enfermedades infecciosas
Como muchas de las drogas más adictivas ingresan al organismo mediante una inyección, es fácil que se convierta en una actividad susceptible de favorecer el contagio de enfermedades como el VIH o cualquiera que se transmita vía sanguínea.
De igual modo, un sujeto que está bajo los efectos de la droga es proclive a tener encuentros sexuales sin ningún tipo de protección, por lo que aumenta su riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
3- Costo privado y público
Un adicto puede llegar a invertir fortunas en su vicio. La necesidad de consumir drogas, puede llevar al sujeto a vender sus propiedades más preciadas.
Incluso puede robar con tal de tener el dinero para satisfacer su adicción. Y la familia también pierde recursos en ese proceso.
Asimismo, el Estado tiene que invertir en estrategias que ataquen las operaciones de la industria del narcotráfico, así como en políticas públicas orientadas a los tratamientos preventivos y curativos de la drogadicción.
4- Pérdida de la autonomía
Otra de las consecuencias de la adicción a las drogas es la progresiva pérdida de la voluntad.
El individuo se deja llevar por sus impulsos y, poco a poco, va perdiendo la capacidad y hasta el deseo de cumplir con sus responsabilidades.
El afán por conseguir la droga se convierte en algo más fuerte que cualquier otro deseo, incluido el de alimentarse o descansar.
Y este hecho lo lleva a romper con sus propios códigos de ética y a atentar contra su seguridad y la de los suyos.
5- Reducción del círculo social
El aislamiento o la estigmatización social aparecen en estos casos, puesto que resulta vergonzoso admitir la adicción para la familia y para el propio individuo (al menos en sus momentos de sobriedad).
La unión familiar se resquebraja porque empiezan a surgir discusiones sobre los posibles culpables de la situación.
Las amistades también empiezan a mostrar rechazo debido a las enfermedades relacionadas con la adicción, así como por el descuido de la propia higiene e imagen del adicto.
¿La edad tiene que ver con la adicción a las drogas?
Aunque el inicio de la adicción a las drogas puede darse a cualquier edad, es más probable que se convierta en un problema cuando se da en las etapas tempranas del crecimiento.
Además, los adolescentes aún no están fisiológicamente preparados para la toma de decisiones o el autocontrol, así que son especialmente propensos a abusar de este tipo de sustancias.
En definitiva se trata de una situación que afecta la salud física, psicológica y emocional de la persona adicta y de su entorno más cercano, pero que resulta en un alto costo para la sociedad entera.